martes, 2 de mayo de 2017

'Palaggiu': septiembre, Córcega y menhires milenarios

(Para leer dos relatos deLa casa de las palmeras’  pinchad aquí y aquí)

Mi libro de relatos 'La casa de las
palmeras' pronto cumple 4 años.
Se aproxima el mes de junio, y con él, entre otras cosas, se acerca el séptimo cumpleaños de este blog y el cuarto aniversario de mi libro de relatos La casa de las palmeras. Tiempo más que suficiente para echar la vista atrás y valorar cada hora, cada línea, cada palabra aquí invertidas. Y son muchas; tanto las horas como las palabras. 

Me gusta mi blog Cúmulosylimbos, me siento orgullosa de los 385 artículos sobre libros, mujeres, viajes y arte que he ido publicando desde aquel mes de junio de 2010 en que me mudé a Londres a estudiar inglés. Aprendí mejor el idioma pero aprendí, sobre todo, a convivir y a abrir la mente. ¡Ahí es nada!

'Palaggiu', relato de 'La casa de
las palmeras', de Pepa Montero.
De Londres me traje el germen del que, en 2013, sería mi libro de relatos La casa de las palmeras, que acabo de poner a la venta en Amazon (sí, admito que entre mis fuertes no están la prisa ni la autopromoción).

En La casa de las palmeras conviven once relatos escuetos, algo ariscos y escurridizos, con unos personajes comunes pero nunca vulgares que caben en noventa páginas. Quise que fueran momentos sacados del tiempo, congelados en el espacio; y así surgieron estos once trozos de vidas ajenas petrificadas..

'Palaggiu', septiembre, Córcega, piedras ancestrales.

Palaggiu es un relato que transcurre durante una jornada de un mes de septiembre en Córcega. Hace calor. Un hombre y una mujer dormitan en una tumbona bajo una sombrilla en una playa. Cerca de ese lugar existe un enclave prehistórico de menhires. Ella, como un imán, siente la llamada de esas piedras milenarias.

Un hombre y una mujer, en busca de 'Palaggiu'.

"Lucía despertó bañada en sudor y tardó unos minutos en recobrar el sentido de lo real. A su lado, bajo la sombrilla de paja en la playa medio desierta, Luis espantaba una abeja con el sombrero".


En 'Palaggiu' hay un túnel que une realidad y sueño.

"El canto obsesivo de las cigarras le atronaba las sienes y el calor le embotaba los sentidos, pero hasta donde le alcanzaba la vista aún no había ni rastro de los menhires".


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