miércoles, 12 de abril de 2017

Lamartine, padre de los clubes de lectura para escritores

Cuanto más digitales nos volvemos, mayor valor le damos a las experiencias sensoriales. Yo, que en mi vida laboral me dejo abrazar por la tecnología, soy en cambio incapaz de leer por placer un e-book y no concibo el fin de semana sin un periódico en papel. Desde hace unos meses soy miembro fundador de un club de lectura para escritores llamado El Geográfico. Un club muy selecto donde solo se entra por razón de amistad y donde lo mismo nos leemos una poesía recién compuesta que el párrafo de un relato en construcción o unas frases de la novela que verá la luz en la próxima Feria del Libro de Madrid.

Retrato del poeta y político Lamartine
(Théodore Chassériau).
Los seis miembros del club secundamos así una tradición literaria del siglo XIX: las lecturas en voz alta que realizaban los propios escritores ante un reducido número de amigos o colegas. El escritor y político Alphonse de Lamartine (1790-1869) popularizó esta costumbre en Francia y se extendería por toda Europa hasta la I Guerra Mundial. Desde el siglo XIX hasta comienzos del XX, las lecturas literarias tenían el mismo protocolo: se celebraban en un salón, a menudo en casa del escritor que leía, rodeado de amigos cercanos. Una suerte de ensayo para probar el recibimiento de las nuevas composiciones.

'La lectura' (1903), de Theo van Rysselberghe.
Ese ambiente está recogido en el cuadro de Theo van Rysselberghe (1862-1926) titulado La lectura, del año 1903, donde vemos al poeta Émile Verhaeren leyendo un texto delante de siete colegas (Guide, Fénéon, Maeterlinck, etc). Este lienzo atestigua la necesidad que tenían los autores de principios del siglo XX de leerse entre ellos, además de probar que la lectura en pequeños grupos era considerada una práctica consustancial a la vida literaria.

Los escritores siempre han (hemos) padecido la extraña afección de procurar la atención del lector y tratar de hallar en su espejo el reflejo de nuestras inquietudes.

No hay comentarios:

Publicar un comentario