sábado, 5 de abril de 2014

'La casa de las palmeras' y otros relatos, de Pepa Montero

(Más Día del Libro) (Otro relato del libro, La chica de las metáforas)

No parece gran cosa. Unas sencillas cubiertas azules donde se enseñorean dos palmeras que se rozan mecidas por el viento y comunican cierta sensación de nostálgica soledad.


'La casa de las palmeras' y otros
relatos (Pepa Montero).
Apenas noventa páginas que sirven de guarida a once relatos escuetos, once momentos sacados del tiempo, congelados en el espacio; once trozos de vidas ajenas petrificados ante la mirada de una autora novel, sensible a las tribulaciones de sus personajes, pero en modo alguno intrusa de su intimidad. O eso es lo que he pretendido yo, la novata autora, al escribir estos fragmentos de realidad. 

Pues bien, aunque no parezcan ni sean gran cosa, para mí estas noventa páginas mal contadas tienen un valor incalculable, porque La casa de las palmeras es el primer libro de relatos que finalmente termino, escribo, edito y publico. Ahora sólo falta que se venda, pero esa es ya harina de otro costal.
'La casa de las palmeras' (Pepa
Montero, contraportada).
El proceso de escritura ha sido, supongo que como todos, una larga travesía en la que el único alimento fueron las incontables horas estrujando cuerpo, mente y alma, luchando (y al fin ganando) contra la frustración, la rabia y la desesperanza que nos asedian a quienes, pese a todo, nos empeñamos en escribir. Porque, como reza en la cabecera de este blog, todos tenemos algo que decir, aunque no haya nadie que nos escuche.

Habrá quien juzgue que los once relatos que componen La casa de las palmeras están llenos de imperfecciones estilísticas y es posible que contengan fallas de contenido tan profundas como las simas abisales.

'Al compás de la música' (relato
de 'La casa de las palmeras').
En mi defensa debo decir que, desde la historia que da comienzo y título al libro, hasta la narración que lo cierra (Cuando yo era niña), todo en él es genuino porque, en verdad, es lo mejor que he sabido hacer, aunque por el camino se hayan quedado otras historias y protagonistas a los que no acerté a darles su espacio ni su entidad. Ahora que este blog, Cúmulos y limbos, está a punto de cumplir cuatro años, y aprovechando que el 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro, parece una buena ocasión para abrirme a mí misma las puertas de mi casa, airear los armarios, desechar el pudor y hacer públicos mis escritos de ficción.

'Al compás de la música' (relato de 'La casa
de las palmeras', de Pepa Montero).
'Al compás de la música' (relato
de 'La casa de las palmeras').
Entre los primeros relatos que escribí figura Al compás de la música, que me dio bastantes quebraderos de cabeza porque los dos bailarines se empeñaban en danzar en direcciones opuestas, contrapuestas y malpuestas. Hay en esta narración una reflexión sobre el karma, en el que creo con la firmeza de la intuición. Ensuciar el karma no es un asunto baladí, aunque la vida se empeñe en arrastrarnos hacia el miedo o embarrar nuestros sueños. Por eso el resultado final no fue el que aventuraba cuando comencé a verlos bailar, mecidos entre un mar de cuerpos. Fue mucho mejor.

3 comentarios:

  1. Me parece algo maravilloso el darle forma a un sueño, es decir, meterlo en ese formato que llamamos libro. Esto es lo principal aunque también gusta que otra gente sienta curiosidad y lo compre.
    Lo que sucede es que creo que estamos saturados precisamente de leer.
    Mucha suerte, Pepa!
    Saludos cordiales.

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    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  2. Gracias por tu reflexión.
    Sí. Creo que puede haber una sensación generalizada de hartazgo o empacho de lectura, pero quizá es porque leemos mal, en el sentido de atropellado, sin seleccionar o sin acertar en la elección. Aun así, a veces la necesidad de escribir es más fuerte que todo, aunque muy pocos lean (y mucho menos, compren).
    Saludos

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